Uruguay en el mundo actual

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La inserción externa en debate: ¿La región o el mundo?

Al tener una población tan escasa, el país tiene dificultades para hacer que su crecimiento de largo plazo se pueda “sostener” a lo largo del tiempo. Por un lado, cuenta con un mercado interno muy pequeño, lo que limita la especialización de las empresas y trabajadores y dificulta la adopción de tecnologías y el aprendizaje. Por el otro, su reducido tamaño hace que su economía sea muy vulnerable frente a shocks externos derivados de cambios repentinos de precios internacionales o de reversiones drásticas de los flujos de capital. Debido a ello, en un país de las dimensiones de Uruguay, contar con una estrategia de inserción externa es vital para superar las debilidades derivadas de su tamaño.

Luego de cuatro décadas en que su economía procuró “mirar” hacia adentro, a partir de mediados de los años setenta del siglo pasado Uruguay inició una fase de apertura a la economía internacional. Para ello, su estrategia combinó la integración comercial intensa con Argentina y Brasil, la progresiva apertura económica al resto del mundo y el intento de desarrollar una plaza financiera de alcance regional. Transcurridos cuarenta años desde el inicio del proceso de apertura, Uruguay exporta productos primarios (granos, cuero, lana y madera), manufacturas de base agropecuaria (carne, lácteos, pulpa de celulosa y papel) y productos elaborados de industrias maduras (autopartes, textiles y productos químicos). Asimismo, Uruguay se consolidó como un proveedor de servicios, especialmente turísticos y financieros, a escala regional.

Al menos desde comienzos del siglo XXI, la apuesta de Uruguay por una vigorosa integración con la región a través del Mercosur pareció exhibir signos de agotamiento. A los problemas estructurales del bloque derivados de las asimetrías de sus miembros, se sumó la falta de avances en la agenda integradora y, más recientemente, el decisivo vuelco de Brasil y especialmente de Argentina hacia el proteccionismo comercial. Por eso, es posible afirmar que el escenario internacional emergente de la crisis reciente de las economías industrializadas ha venido a terminar de agotar la estrategia de inserción externa que Uruguay adoptó a mediados de la década del setenta cuando inició el proceso de apertura económica.

Este ensayo se ocupa, precisamente, de repasar de manera breve las principales lecciones de la experiencia de apertura externa que Uruguay ha podido extraer en las últimas cuatro décadas. Ello es objeto del primer capítulo. Seguidamente, en el capítulo 2, se analiza qué factores fueron haciendo que la integración comercial se volviera progresivamente menos relevante para Uruguay. El capítulo 3 está dedicado a evaluar cuáles son las opciones que el país tiene en materia de inserción externa en el nuevo escenario internacional que parece consolidarse luego de las crisis de las economías industrializadas. Finalmente, en el capítulo 4 se proponen algunas reflexiones preliminares para alimentar el debate sobre un posible cambio de estrategia en materia de inserción externa de Uruguay.

(Publicado en Colección “Nuestro Tiempo”, editado por el MEC)

Acceda al ensayo completo en el siguiente enlace:

Uruguay en el mundo actual

 

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